Es un recordatorio de que, si lo sientes, puedes desafiar los límites de las cajitas en las que nos intentan y nos intentamos poner nosotros mismos día a día.
Esto no es por maldad, es por comodidad, son nuestras propias creencias, sesgos y modelos mentales. Nos ayuda a hacernos más fácil las cosas cuando tenemos todo ordenado ya que nos da una falsa sensación de control y coherencia.